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Tus contenidos son importantes y únicos, protege la propiedad de tu curso online

Tabla de contenidos

Protege la propiedad de tu curso online

La piratería también afecta a las plataformas LMS. Si una industria tan poderosa como la musical, con sus abogados de altos vuelos, no puede controlar las descargas ilegales o el intercambio de archivos, ¿cómo puedes tú, creador de contenidos y cursos? Tu propiedad intelectual puede no estar segura. Si este tipo de amenaza se lleva demasiado lejos, podría convertirse en una verdadera preocupación para tu negocio online. ¡Sigue leyendo y descubre cómo proteger lo tuyo!

¿Qué debes hacer para combatirlo?

Compartir tu contenido puede ser algo bueno, pues te puede permitir el acceso a potenciales clientes. Sin embargo, es preferible establecer medidas de protección preventivas con una visión proactiva, más que reactiva. A continuación te comentamos una serie de consejos para comenzar a salvaguardar desde ya la propiedad intelectual de tus cursos:

  1. Regístrate. Si realmente te preocupa la protección de tu propiedad intelectual, merece la pena considerarse la posibilidad de obtener una marca comercial. La OEPM es el Organismo Público encargado del registro y la concesión de las distintas modalidades de Propiedad Industrial en España. En su portal encontrarás una información detallada para ayudarte a barajar esta posibilidad.
  2. Imprime todo el curso, incluyendo el plan de estudios, lecciones y textos. Seguidamente, envíatelo por correo electrónico y no abras la copia. Si alguien alguna vez reproduce tu contenido y os veis obligados a solucionar la disputa, tendrás una fachada de cuándo se creó tu contenido y durante cuánto lleva activo. Simpleza efectiva.
  3. Divulga la fecha de creación de tu curso. En el universo online, nunca olvides que, si publicas la fecha, esa es la prueba de quién lo creó primero. Tu contenido, al igual que cada publicación en blogs, Youtube o vídeos de redes sociales, cuenta con un momento concreto en el que fue publicado. Si aparece un contenido replicado, va a quedar claro quién lo colgó antes.
  4. Tu cara se convierte en icono. Una de las mejores formas de proteger tu contenido es, sin duda, convirtiendo casi todos tus materiales en vídeo formato “busto parlante”. En otras palabras, que tu cara aparezca en pantalla. Aquí no hay margen de error. Efectivamente eres tú la persona experta, la que está presentando a la audiencia todos los conocimientos… Eres el único que puede obtener el crédito por ello.
  5. Tu sello impreso. No cuesta nada incluir una marca de agua en tus vídeos y materiales. Bien puede ser un logo, tu nombre o el de tu página web. De este modo, a pesar de que tu contenido se comparta sin tu consentimiento, tendrá una insignia indicando quién es el autor.
  6. Alertas de contenido duplicado. Es tan sencillo como utilizar Google Alerts, una herramienta gratuita ofrecida por Google que te permite ingresar en varios términos de búsqueda (tu nombre, frases recurrentes…). Una vez configurado, esta herramienta te enviará un correo electrónico cada vez que esas palabras o frases se publiquen online. Ahí podrás comenzar a verificar si ha sido un plagio o solo es mera coincidencia.
  7. Crea y publica tu política de derechos. Para guiar a tu público y educarle sobre lo que está bien y lo que no, puedes crear tu propia política de derechos de autor y publicarla. No es algo que te proteja legalmente, pero la información puede darte las pautas para referenciarte de forma correcta.

Es tan fácil como escribir una lista muy clara de lo que consideras “correcto” cuando se trata de hacerte referencia, usar tu contenido y compartirlo. Es importante informar de cómo pueden solicitarte permiso para usar tus cursos. ¡Incluye el símbolo de copyright! No ofrece ningún tipo de protección adicional, pero puede hacer que más de uno se lo piense dos veces antes de utilizar tus materiales sin consentimiento.

  1. No tengas miedo a compartir tus ideas. No entres en modo paranoia. Tampoco es necesario proteger tus recursos intelectuales encerrándolos en una mazmorra sin permiso al exterior. ¿Los motivos? Así solo evitas que potenciales estudiantes te conozcan. ¿Merece la pena impedir que unos pocos accedan maliciosamente a tus ideas a ayudar a muchos a que aprendan y mejoren sus conocimientos de tu mano?
  2. Crea experiencias personalizadas. Pon atención al formato y a la metodología de tus cursos. Si haces que estos sean altamente interactivos, contarás con grupos privados de redes sociales, áreas de discusión y espacios para tutorías personalizadas, entre otros. Tus ideas se vuelven valiosas para cada una de las personas que participan. ¿Qué más quieres?
  3. Tú tienes un estilo personal. Pueden copiar tus palabras, textos, ideas o servicios, pero no la personalidad con la que impregnas tu contenido. El método de enseñanza es único, ya sea por tu forma de hablar, de mirar o tu expresión corporal. Todas estas son las sutilizas que están detrás de cualquier decisión de compra. ¡Algo que nadie podrá arrebatarte!

El campo de la educación está en el centro de la revolución tecnológica y, claro, cada vez son más las diferentes herramientas que permiten la creación de ambientes de aprendizaje. Consigue con la ayuda de todos estos recursos la máxima calidad en tu plataforma e-Learning. ¡Protege tus ideas!

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