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ELearning, una herramienta más para la inclusión de género

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Lenguaje de género en eLearning

Actualmente, somos testigos de cómo cada vez surgen más movimientos e iniciativas para la inclusión de las mujeres y niñas en diferentes ámbitos, y nosotros no somos la excepción. Por ello, en este post queremos reivindicar el trato igualitario y justo entre personas, independientemente de su género. Y, cómo no, lo vamos a hacer a través del eLearning. ¡No te pierdas este artículo!

ELearning, una herramienta más para la inclusión de género

A la hora de diseñar contenidos redactados, audiovisuales o en cualquier otro formato, siempre empleamos el lenguaje como código fundamental para conseguir nuestros objetivos de aprendizaje. Y, si existe un conflicto actual respecto a este contexto, ese es el de género.

Sin entrar en temas referidos a la igualdad de género y sus cimientos, los tópicos más habituales se encuentran en el lenguaje y su inclusión a la hora de representar a personas de diferente género en las palabras y términos.  Por ejemplo, sabemos de sobra que la RAE postula al género masculino como el “neutro”, ya que abarca a mujeres y hombres cuando venimos a referirnos a grupos. Sin embargo, ¿no debería existir un sistema para englobar a todas las personas?

Desde el punto de vista de alguien a quien no le gusta este tipo de presunciones, esto puede resultar desigual o incluso suponer una diferenciación social arraiga. No obstante, también podríamos pensar que todo ello se trata simplemente de una aceptación lingüística.

Diseño de contenidos y género

En base a lo comentado anteriormente, si te dedicas a redactar para un blog o diseñar contenidos para educación u otro fin, te habrás topado con un dilema respecto a este tema. Dentro de este apartado podemos encontrar tres posturas perfectamente diferenciadas:

  • Aquellos que interpretan el lenguaje de género como un diferenciador. Hacemos referencia a un sector de la población que a la hora de desarrollar sus proyectos diversifican entre el masculino y el femenino, por lo que generan textos extensos haciendo referencia a los distintos géneros recurrentemente. No obstante, la desventaja de esta alternativa es la de documentos densos y con cierta dificultad para conseguir una lectura fluida.
    Ejemplo: “El profesor o profesora que haya preparado el examen para los alumnos y las alumnas deberá evaluar cuál de ellos y ellas superará las pruebas”.
     
  • Aquellos que consideran al masculino como género neutro e inclusivo. Se ha utilizado desde siempre y, sin duda, es la más extendida. No obstante, también resulta la más criticada por no suponer un cambio en el lenguaje.
    Ejemplo: “El profesor ha decidido aprobar a todos los alumnos, pues considera que todos están cualificados para superar la materia”.
     
  • Aquellos que consideran al lenguaje de género como global e inclusivo. Estas personas aprovechan la riqueza lingüística para expresar ideas de otra forma sin dañar el contenido de su discurso ni marcar con diferenciadores un género concreto.
    Ejemplo: “El profesorado que haya instruido la asignatura obtendrá una recompensa por su labor como persona trabajadora cualificada dentro de la institución”.
     

El lenguaje de género en eLearning

Ahora que ya conoces las principales vertientes del lenguaje inclusivo, habrás descubierto que incluso algo tan innovador como el eLearning puede caer en la problemática. Por ello, te traemos algunas consideraciones para abordar tus proyectos con un enfoque de género.

  • Cuando no hay más remedio que diferenciar. Llegados a este punto, lo más recomendable es dejar que el usuario elija por sí mismo. Un recurso muy recurrente en eLearning que puede salvarte de esta situación es la creación de un Storytelling y, por ende, de personajes. Gracias a ellos permitirás que cada persona escoja con quien quiere interactuar.
  • A la hora de dirigirse a grupos. Al igual que el ejemplo que has visto en el apartado anterior, puedes utilizar denominaciones como “profesorado” y “personas trabajadoras”. También puedes armarte de pronombres como quienes o quien. ¡El castellano es muy rico, así que no existen excusas!
  • Redacciones alternativas. No sólo es una opción idónea para llevar a cabo un lenguaje inclusivo, sino para ejercitar tu vocabulario y fluidez con las palabras.
  • En constante cambio. La sociedad evoluciona por segundos, y eso significa que nosotros también. De hecho, el lenguaje se constituye a partir del uso y la aceptación social. En el contexto actual, existe una mayor sensibilización en igualdad de género, algo que debería hacernos replantear las estructuras lingüísticas obsoletas en cuanto a semántica o evolucionar hacia nuevas alternativas.

Ya cuentas con las herramientas necesarias para llevar a cabo un lenguaje inclusivo dentro de tu proyecto eLearning, ahora es momento de ponerse manos a la obra. Sé el ejemplo para otros diseños y poco a poco ayuda a las minorías sin entorpecer tu trabajo. ¡Comienza el cambio por ti mismo!

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