La distancia no debería ser un impedimento para la formación. Gracias a las plataformas de elearning, las personas que viven lejos de centros urbanos, con horarios exigentes o con movilidad limitada ya pueden acceder a una formación continua y de calidad.
Los LMS contribuyen a la democratización del acceso al aprendizaje en países en los que hay brecha digital rural y formativa. En España, más de 7,5 millones de personas viven en zonas rurales, algunas con un acceso muy limitado a centros educativos cercanos. x
Además de la distancia, las personas que viven en estas zonas remotas se enfrentan a otros problemas habituales a la hora de formarse, como desplazamientos largos y mala conexión de transporte, horarios incompatibles o directamente una baja oferta formativa en el área.
Plataformas como evolCampus permiten eliminar estas barreras y convertir cualquier lugar en un aula, ya no solo eliminando esos bloqueos relacionados con la distancia, sino también gracias a su baja carga tecnológica, su enfoque en accesibilidad, su facilidad de uso y su capacidad de ofrecer un aprendizaje adaptativo en diferentes dispositivos sin depender de conectividad constante a la red.
Los desafíos formativos del mundo rural
El medio y las zonas rurales de España se caracterizan por su tranquilidad, lejos de centros urbanos y ciudades, su baja densidad de población, una economía basada principalmente en la agricultura y la ganadería y un estilo de vida más pausado en general.
Este conjunto de características que hace el entorno rural algo único también hace que la situación sea un poco más complicada cuando se trata de acceder a algún tipo de formación.
Hay menos oferta formativa, la población es más adulta y puede tener dificultades tecnológicas, los horarios son más complejos y las limitaciones de transporte no facilitan las cosas a los habitantes de estas zonas que desean formarse.
Los principales desafíos formativos del mundo rural son:
- Menor oferta de formación presencial: la mayoría de centros formativos suelen estar ubicados en ciudades más grandes y alejadas de las zonas remotas. Esto se traduce en una oferta de formación presencial en zonas rurales más limitada, obligando a aquellos que quieren acceder a algún tipo de formación concreta a desplazarse hasta otros municipios.
- Población adulta con horarios irregulares: la población que suele vivir en las áreas rurales tiende a ser una población adulta dedicada en gran parte a la agricultura, la ganadería y otros oficios y servicios en la zona como autónomos. Esto hace que sus horarios sean más irregulares y prácticamente incompatibles con los que la mayoría de centros ofrece.
- Brecha tecnológica: la brecha tecnológica es real. Muchas de las personas que viven en zonas rurales no disponen de conectividad a una red wifi estable y fiable, no cuentan con los dispositivos adecuados como ordenadores o impresoras y sus competencias digitales son muy básicas como para enfrentarse a cursos demasiado complejos.
- Limitaciones de movilidad y transporte: la mala conexión de transporte y las limitaciones de movilidad siguen siendo unos de los grandes hándicaps a la hora de acceder a una formación presencial. Desplazamientos demasiado largos, múltiples cambios de transporte, transbordos y horarios escasos poco compatibles con las clases.
- Necesidad de formación ligada a sectores concretos: muchas personas buscan formarse en ámbitos relacionados con su profesión, como el sector agroalimentario, el turismo rural, algún oficio técnico, como estudios de mecánica, o la gestión empresarial en pequeñas localidades.
- Falta de acompañamiento y sentimiento de pertenencia: en muchas zonas rurales no hay suficientes servicios de orientación y acompañamiento. Esto hace que, en muchos casos, no se conozcan bien las opciones de formación disponibles, los posibles caminos a seguir, cómo acceder a becas y ayudas o cómo realizar la matrícula, lo que puede acabar provocando desmotivación o incluso abandono.
Cómo la formación online rural ayuda a superar estas barreras
Todas estas barreras a las que se enfrentan los habitantes de las zonas rurales al intentar acceder a una formación presencial pueden superarse con la ayuda de la formación online.
Las plataformas de elearning son la alternativa y la solución perfecta para todos aquellos que desean acceder a una formación de calidad, pero se encuentran con múltiples baches por el camino que les impiden llegar a ese objetivo y adquirir nuevas habilidades.
Algunas de las ventajas de ofrecer una formación online frente a una presencial para aquellos que residen en un entorno rural van desde la flexibilidad total de horarios hasta la reducción de costes y desplazamientos.
Flexibilidad total
La formación online permite aprender sin horarios fijos ni necesidad de desplazarse a ningún sitio. Cada persona puede adaptar el estudio a su disponibilidad y ritmo de vida, algo muy útil para aquellos que compaginan la formación con el trabajo o responsabilidades familiares.
Por ejemplo, una persona que trabaja en el campo y madruga para trabajar allí todo el día puede aprovechar las tardes y las noches, después de su jornada laboral, para seguir con su formación, o incluso puede distribuirlas como mejor le encaje a lo largo de la semana. Además, se elimina ese miedo a perder clases si surge algún imprevisto o el trabajo se alarga.
Cursos disponibles siempre
Los cursos están disponibles 24/7 en la plataforma para acceder en cualquier momento a los materiales y contenidos, algo ideal cuando se trata de trabajos estacionales como el turismo local o la agricultura.
Así, en épocas de menos carga laboral, estas personas pueden enfocarse en dedicarle más tiempo a su formación online y, en épocas más complejas y difíciles para compaginar horarios, pueden reducir la carga de trabajo y distribuir el tiempo de estudio para ir avanzando poco a poco a cualquier hora del día.
Actualización continua
Los contenidos online se pueden actualizar de manera constante, añadiendo novedades, cambios normativos o avances sin necesidad de esperar a la programación de un curso presencial o a la reimpresión de nuevos materiales.
Los materiales como textos, tarjetas o contenidos multimedia pueden modificarse rápidamente para que los alumnos tengan toda la información actualizada lo antes posible y no se retrasen.
Reducción de costes
La formación online reduce notablemente los costes tanto de los alumnos como de aquellos encargados de ofrecer la formación. Al no requerir aulas físicas, desplazamiento de docentes, materiales impresos ni gastos asociados al mantenimiento de instalaciones, los costes de ofrecer una formación en el medio rural se reducen, permitiendo llegar a un mayor número de personas sin necesidad de ampliar infraestructuras o contratar nuevo personal.
Desde la perspectiva del alumno, esto se traduce en poder acceder a una formación más económica y ahorrar en gastos de transporte, comidas fuera de casa y materiales extra.
Inclusión digital
La formación online ayuda a romper la brecha digital en las zonas rurales. Permite a aquellos con bajos conocimientos técnicos empezar desde 0 y mejorar sus competencias digitales poco a poco utilizando plataformas de elearning accesibles, intuitivas y fáciles de navegar.
Cerrando esta brecha digital rural, se consigue, por ejemplo, que el dueño de una pequeña tienda local pueda aplicar los conocimientos adquiridos utilizando un software de facturación digital o el dueño de un pequeño hotel utilice un sistema de reservas online para organizarse mejor.
¿Qué debe tener una plataforma LMS para ofrecer una formación rural digital de calidad?
No todas las plataformas para crear cursos online para población rural son iguales. La herramienta que escojas debería estar pensada para las particularidades del aprendizaje online en zonas rurales. Para que un LMS funcione bien en estas zonas, este debe facilitar el acceso a los materiales, el aprendizaje y el seguimiento de los alumnos.
1. Ligereza y compatibilidad móvil
En muchas zonas rurales usan más el móvil que el ordenador para buscar información, navegar por internet o simplemente por entretenimiento. Por eso, la plataforma de elearning ideal debe facilitar el acceso desde distintos dispositivos.
Un LMS debe ser ligero y funcionar correctamente tanto en smartphones y tablets como en ordenadores. Esto permite que todos puedan acceder a los contenidos desde cualquier lugar, ya sea en casa o durante un descanso trabajando en el campo, fomentando el mobile learning en zonas rurales.
2. Accesibilidad AA y navegación intuitiva
La plataforma debe ser fácil de usar, con menús claros, botones grandes y un diseño que cumpla con los criterios de accesibilidad elearning AA. Esto es importante sobre todo para un público adulto o sénior, que puede tener menos experiencia con herramientas digitales.
Cuando la plataforma es intuitiva, se reduce la frustración de no poder avanzar, se gana autonomía y hace que los cursos se completen con mayor éxito, incluso para aquellos con alguna limitación del aprendizaje que se enfrentan a dificultades añadidas.
3. Aprendizaje adaptativo
Un LMS debe ofrecer un aprendizaje adaptativo que permita a cada alumno avanzar a su ritmo, algo crucial en la formación rural digital, con itinerarios personalizados y contenidos ajustados a sus conocimientos y estilos de aprendizaje.
Además, permite que los estudiantes refuercen conceptos en los que tienen más dificultades o avancen más rápido si ya dominan ciertos temas.
4. Soporte para contenidos variados
Un buen LMS debe ofrecer la posibilidad de usar diferentes tipos de contenidos, como vídeos cortos, textos descargables, flashcards, podcasts o incluso animaciones. Estos formatos rápidos y poco complejos permiten a aquellos que no siempre pueden estar frente a una pantalla o conectados a la red poder seguir con el curso sin interrupciones.
Por ejemplo, una persona que trabaja al aire libre puede escuchar el podcast de una lección mientras realiza otras tareas.
5. Seguimiento del alumno
La herramienta debe permitir monitorizar el progreso de los estudiantes en todo momento para que administraciones, centros de formación y cooperativas que gestionan programas rurales puedan hacer un seguimiento y tener una visión clara de cómo está avanzando cada alumno.
Esto permite identificar puntos de bloqueo, detectar dificultades y ofrecer opciones de apoyo, refuerzo y acompañamiento a aquellos que lo necesitan.
Casos de éxito: cómo un LMS puede transformar la formación rural
Son muchas las historias de éxito sobre los beneficios del elearning y cómo un LMS puede transformar la educación virtual rural.
Por ejemplo, destacamos la de un pequeño pueblo rural de Extremadura con unas 50 explotaciones agrícolas, donde los agricultores enfrentaban dificultades para mantenerse al día con las normativas fitosanitarias.
Ir hasta los centros que ofrecían esta certificación suponía hacer un desplazamiento de más de una hora en coche, además, los horarios de los cursillos no se ajustaban a los horarios tan irregulares del trabajo en el campo. Para dar solución a estos problemas, un pequeño centro formativo decidió apostar por la creación de un curso online utilizando una plataforma de elearning para ofrecer esta certificación.
Con la creación de esta formación online, los agricultores pudieron acceder a los contenidos del curso, incluso desde sus móviles. Su experiencia utilizando herramientas digitales era muy baja, pero gracias a la simplicidad de su diseño, su facilidad de uso y materiales rápidos y sencillos de entender como videos cortos, técnicas de microlearning y un test final, pudieron completar el curso sin problemas y certificarse en las nuevas normativas fitosanitarias sin tener que desplazarse ni depender de horarios.
Para el centro de formación, el curso fue todo un éxito, con una tasa de finalización prácticamente del 100%, consiguió ampliar este curso a más regiones y trabajar para ofrecer más formaciones enfocadas al mundo rural.
Te ayudamos a diseñar cursos de elearning rural
Si te estás planteando diseñar un curso para el mundo rural, hay una serie de factores que deberás tener en cuenta antes de empezar para crear una formación de calidad, útil y accesible para este público.
- 1. Conoce a tu público objetivo: antes de empezar a diseñar los temas, los módulos y los materiales, debes conocer cómo son los alumnos a los que te diriges. Conoce su edad, nivel de competencias digitales, sector profesional y disponibilidad horaria. Esto te ayudará a adaptar la dificultad, la duración y los formatos de tu curso.
- 2. Define los objetivos de la formación: ¿cuál es la finalidad del curso? Ten en cuenta si el objetivo es obtener una certificación oficial, mejorar habilidades como la promoción turística o formar sobre nuevas normativas agrícolas para diseñar el curso acorde a esto.
- 3. Elige los formatos adecuados: piensa en tus alumnos y sus necesidades, combina vídeos cortos, textos descargables, infografías, podcasts y ejercicios prácticos. Evita contenidos demasiado largos, utiliza un lenguaje claro y haz que sean accesibles sin conexión
- 4. Incluye ejemplos contextualizados: utiliza ejemplos y casos prácticos cercanos a la vida rural, como la agricultura local, el turismo rural o el comercio de productos artesanales. Esto facilita la comprensión de los contenidos.
- 5. Diseña itinerarios adaptativos: ayúdate de plataformas LMS para el medio rural, como evolCampus, que te ayuden a crear un aprendizaje flexible y personalizado con la ayuda de la inteligencia artificial.
- 6. Garantiza la accesibilidad y usabilidad: utiliza una plataforma de elearning que ya cumpla con las normativas de accesibilidad para cubrir esta parte sin complicaciones. Asegúrate de que el curso sea compatible con móviles, tenga navegación sencilla y las personas con pocas nociones tecnológicas no tengan problemas para realizarlo.
- 7. Haz un seguimiento y monitorización: realiza tests, ejercicios o casos prácticos para evaluar el progreso de los alumnos. Haz un seguimiento también de cómo están avanzando, si necesitan refuerzo en alguna área en concreto, si necesitan una tutoría especial o incluso si hay algún error en los contenidos que está ralentizando el curso.
Checklist práctica para diseñar cursos para el mundo rural
Si eres docente o si formas parte de una empresa o centro que quiere apostar por la transformación digital rural, pero no sabe por dónde empezar, desde Evolmind te proponemos una checklist de los requisitos más importantes para crear un curso online adaptado.
Utilízala como guía para mejorar tus cursos existentes o para comprobar rápidamente si el curso que estás diseñando es flexible, accesible, compatible con horarios irregulares o si, por el contrario, te estás dejando algo por cubrir.
| Categoría | Recomendación | Validación |
|---|---|---|
| Contenidos cortos | Formatos breves, ideales para ritmos de aprendizaje irregulares. | ✅ |
| Lenguaje claro | Evitar tecnicismos y usar expresiones sencillas y directas. | ✅ |
| Peso ligero | Vídeos optimizados y documentos PDF simples para fácil acceso. | ✅ |
| Compatibilidad móvil | Diseño responsive o aplicación adaptable a dispositivos móviles. | ✅ |
| Ejemplos contextualizados | Casos prácticos vinculados a agricultura, turismo y comercio local. | ✅ |
| Accesibilidad | Buen contraste, subtítulos y navegación simple. | ✅ |
| Aprendizaje adaptativo | Permitir avanzar al ritmo propio y reforzar contenidos según necesidad. | ✅ |
| Acceso offline | Descarga de contenidos para zonas con conectividad irregular. | ✅ |
| Evaluación práctica | Tests y ejercicios cortos con seguimiento del progreso. | ✅ |
Una formación online bien diseñada y enfocada es una herramienta perfecta para reducir las desigualdades educativas y fomentar la alfabetización digital rural.
Extiende tu oferta formativa a nuevos públicos y zonas sin necesidad de ampliar infraestructuras y reduce costes al mismo tiempo que ofreces una formación accesible, inclusiva y con una tasa de finalización muy alta.